Mujer con esquizofrenia es retenida injustamente en la cárcel, acusan

enero 17, 2019
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Cancún.- Las enfermedades mentales son un padecimiento muy común en la sociedad, sin embargo las instancias de salud le dedican muy pocos recursos a comparación de otras áreas; a ello hay que sumarle el cambio de enfoque planteado en la medicina para atender a los pacientes. Por lo que tratar a estos casos se ha tornado muy difícil, y para muestra está el caso de una mujer con esquizofrenia recluida en el Cereso de Cancún, por haber agredido a un menor.
Integrantes de la Asociación “Porque yo amo a Cancún” acudieron a las instalaciones del Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” para externar el caso de una mujer que lleva presa cerca de dos años, pero que es inimputable, debido a su padecimiento mental. El argumento es que no hay otro lugar a donde ella pueda ser trasladada y por eso está encerrada.
Lo que estos ciudadanos le piden al hospital es que traslade a esta mujer al pabellón psiquiátrico del nosocomio, del cual se enteraron por una nota periodística. Sin embargo, como la misma nota precisa, esta unidad es ambulatoria y no fija, situación que le impide al “Jesús Kumate Rodríguez” aceptar a esta mujer.
Esta mujer, de nombre Andrea, ya acudió a un tratamiento en Campeche, en donde le dieron el alta luego de seis meses, pero no lo ha podido continuar, porque no hay dependencia que pague su estancia en ese estado. Mérida ya no es una opción, pues está semiprivatizado el hospital y ya no quiere recibir más pacientes.
Por ello urgen a que sea abierto cuanto antes el Instituto de Inclusión, pues podría ser la dependencia que se encargue de dar seguimiento a este tipo de casos, en especial considerando que Quintana Roo tiene el tercer lugar en suicidios, pero en el pabellón psiquiátrico les dan únicamente 10 días de plazo para permanecer en el lugar, tiempo insuficiente para depresión o brotes psicóticos.

RESPONDE NOSOCOMIO
Explican los médicos del nosocomio que, aunque oficialmente no están prohibidos los centros psiquiátricos, ya no es estila este tipo de tratamiento.
“Prohibidos como tal no lo están, tiene que tener estándares internacionales de calidad; es decir áreas verdes, medicamentos y profesionistas a cargo; está prohibido que estén retenidos en contra de su libertad; obviamente en un entorno sano pude facilitarse su recuperación”, externan.
Aclaran que el motivo de la reunión era que los activistas conocieran de cerca los espacios y corroboraran cuáles son las condiciones del hospital general.
Las opciones para atender a esta mujer sería girar oficios a otros hospitales de otros estados o que el Gobierno del Estado pague un hospital privado.
Recalcan que la paciente y su caso son ampliamente conocidos por el hospital, desde que estaba en sus anteriores instalaciones, y la han tratado desde hace seis años. De hecho, cuando la conocieron presentaba diversos problemas, pues había sido abusada en las calles y presentaba problemas de adicciones.
Comentan que, así como la atienden a ella, también deben atender a muchos otros pacientes. Lo mismo pasa con las camas, donde no pueden tener a un paciente por mucho tiempo, debido a la constante rotación y a que llega mucha gente con distintos padecimientos y necesidades.
Ellos se centran en el aspecto médico, desconocen la situación legal, aunque aclaran que debe haber un tutor o alguien que se haga responsable de la persona, que en este caso bien podría ser la asociación civil.

ANDREA
La mujer que se encuentra recluida en el Cereso es Andrea, tiene un trastorno psiquiátrico y es acusada de homicidio en grado de tentativa.
“Fue un día a una lancha, estaba en un muelle y supuestamente un menor se burló de su condición, y ella lo empujó; el menor no murió, pero los padres ejercitaron la acción penal y fue presa por el delito de homicidio en grado de tentativa”, relata Carlos Alexis Treviño Cáceres, presidente de “Porque yo amo a Cancún”.
Reitera que por su padecimiento, es inimputable, sin embargo, está presa desde hace dos años. Dice que ayer la visitó y está en malas condiciones: en una celda muy pequeña, haciéndose daño, “como una esclava”.
Aunque sí recibe un tratamiento la receta no es la adecuada, además que las valoraciones deben ser constantes. Pero el problema es que, al no haber psiquiatras en el Cereso, quienes acuden son personal del Kumate.
A nivel legal ya se tramitó un amparo que ordena por un lado que el Hospital la atienda y que sea liberada y trasladada a un hospital para ser atendida, pero es cuando se encuentran con la dificultad de que no hay un nosocomio que la pueda recibir.
Sobre si hay antecedentes de personas en similares situaciones en el sistema penal estatal, los activistas responden que al parecer es el único caso, aunque sí hay otra persona presa con un padecimiento mental, y es Aleksei Makeev, el ruso que fuera casi linchado en Cancún por subir a redes sociales videos con comentarios racistas.
Concluyen reiterando el por qué llevan años pidiendo el Instituto de Inclusión, para que haya un organismo que vele por estas personas con discapacidad o con algún padecimiento y que sufren algún tipo de injusticia, y se llene desde el gobierno este vacío que han tenido que ir cubriendo las asociaciones civiles con su activismo.

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